Comienza una guerra que se veía venir, basada en que era simplemente falso consolidar un acuerdo de paz con un grupo como el ELN, cuyo propósito es mantener una guerra porque se financia de ella, al igual que otros entes se financian de esa misma guerra sucia. El ELN no solo se financia de la guerra, ¡no! También del narcotráfico. En 2023 hubo un récord de cocaína en Colombia, con incautaciones de 772 toneladas en todo el año, lo que equivale al 29% de la producción potencial en los aumentos del narcotráfico. La mayor parte de la financiación del grupo armado ELN proviene del narcotráfico; más de 700 kilos están siendo enviados por el grupo a diferentes partes del mundo, lo que genera unos 80 millones de dólares, una cifra aproximada sobre el valor de tan inmenso cargamento.
Aparte de eso, otro método de financiación es el secuestro y el terrorismo. Por eso, los colombianos no pueden pretender que simplemente están en busca de la paz total de Gustavo Petro, ya que a la estructura no le convendría jamás dejar las armas, y eso lo dejaron claro este jueves, ante la masacre que ya ha dejado 30 muertos y a cuatro firmantes de paz. El ELN, el día de ayer, ingresó a las casas y acribilló a las familias dentro de sus hogares, al estilo más común del terrorismo, como están acostumbrados.
El presidente Gustavo Petro quiso hacerle creer a los colombianos que la estructura siempre ha buscado la paz, otra afirmación inconclusa por parte de Gustavo Petro, ya que él afirmó que a los tres meses de su mandato se acabaría el ELN, lo cual es irónico, ya que han pasado tres años y el grupo armado está más fuerte que nunca. Durante esos tres años se reformó, tomando mucha más fuerza que en tiempos anteriores, y ahora está en su mejor momento como organización armada. Ahora no se puede trinar en X que ya no harán parte del proceso de diálogo para la paz porque no tienen ninguna voluntad de paz, algo que siempre se supo, mismos datos que se dieron al principio de la columna lo demuestran.
Nunca hubo paz por parte del ELN



