El turno en nuestro análisis es para la educación, la salud, el desarrollo económico y la identidad samaria.
Educación: Una deuda histórica que demanda atención urgente
La debilidad en la calidad de la educación en Santa Marta se debe a la falta de cumplimiento por parte de los anteriores gobiernos en la elaboración de un Plan Decenal de Educación como instrumento de gestión estratégica que se diseña para guiar los procesos de modernización del sector educativo.
La deficiente calidad en el gasto, la desconexión en los diferentes niveles de educación y las presiones e intereses políticos han hecho que gobiernos infames generen sociedades carentes de conocimiento e información que les permita realizar control a la gestión pública y contribuyan a la construcción colectiva.
A pesar de las diversas metas fijadas en el plan de desarrollo, principalmente en aspectos de infraestructura educativa, no observo un compromiso expreso para mejorar la calidad educativa en el corto y mediano plazo.
Salud: Un avance con indicadores sensibles
En materia de salud se destaca el interés en lograr metas importantes, incluyendo indicadores de impacto sensibles como la reducción de la mortalidad materna y prematura, tasa de mortalidad de la niñez en menores de 5 años, reducción del embarazo adolescente, entre otros.
El tema en cuestión es como se logra impactar en prevención en salud desde el esquema actual, principalmente al alto impacto que genera en la sociedad la apuesta integral para el mejoramiento del sistema a través de la prevención en salud.
Economía: Un llamado a la generación de empleo digno
En una economía nacional, en donde llevamos varios periodos con escaso crecimiento del PIB, debe a conducir a que los entes territoriales se desafíen en materia económica, por lo que la ciudad necesita de crear nuevas fuentes de trabajo y especialmente de empleos dignos, bajar las históricas altas tasas de informalidad laboral, volver a las tasas de crecimiento de nuevas empresas, disminuir las tasas de mortalidad empresarial y de esta manera lograr la disminución de los indicadores de pobreza.
Por tanto, es necesario apuntarle a estos indicadores, si no el efecto de las acciones que se ejecuten sería ineficaz. No basta un simple compromiso en la colocación de empleos, la apuesta debe ser la creación de nuevos empleos bien remunerados, dado que el 80% de los samarios tienen ingresos inferiores a 4 Salarios Mínimos.
En esta materia no basta solo la participación de los gobiernos, se necesitan generar las mejores condiciones para atraer y desarrollar la inversión, realmente hacerles seguimiento a estos indicadores y comprometer a otros grupos de interés que hacen parte de instancias como el Comité Intergremial, el CUEE y las Comisiones Regionales de Competitividad, para que el propósito de las acciones no se limite a un simple cumplimiento sino a un real impacto.
La deuda con la ruralidad: Una oportunidad para el desarrollo integral
La ciudad tiene una deuda histórica con la ruralidad y el sector agrícola no solo del Distrito, sino de todo el departamento. Para lograrlo no es suficiente los procesos de fortalecimiento empresarial, por lo que se necesita generar condiciones de infraestructura urbana y rural, facilitar el transporte de productos desde las zonas rurales, el almacenamiento y conservación de alimentos, y de esta manera proveer a los mercados, tiendas locales y comunidad, para que la oferta de bienes y servicios del campo.
Esto se logra a través de establecer una gran ancla, por lo que proponemos una central de abastos en el sector de expansión del distrito, donde se concentren los productores locales y distribuidores mayoristas, lo cual ayuda a mejorar la movilidad en la ciudad.
El Distrito tiene que atraer y ser socio de proyectos que generen riqueza en el territorio, por lo que una huella poderosa es a través de la inversión directa en las apuestas productivas del departamento. El centro de valor agregado que se menciona en el plan no tendría complemento adecuado, sino que se aborda desde la visión estratégica de los negocios de los particulares y la solución a sus necesidades puntuales.
Atención a la población vulnerable: Un avance con vacíos
Frente a la implementación de servicios sociales, el plan incluye diversas opciones plausibles para la atención de los varios sectores de la población vulnerable, lo cual es positivo y hay que celebrarlo. Sin embargo, no se establece la forma en que esta nueva infraestructura y equipamientos se sostendrán una vez construidos. Los samarios estamos cansados de proyectos que no se culminaron o que hoy, culminados, son un monumento a la desidia administrativa por falta de operación logística.
Enfoque de género: Un paso adelante, pero no suficiente
Se destaca igualmente las acciones con enfoque de género en favor de las mujeres habitantes del distrito. Su atención especial es determinante para la reivindicación de la mujer y apoyarlas para la construcción de sociedad. Sin embargo, para mi gusto faltó en el plan el enfoque poblacional y diferencial para varios grupos etarios, étnicos, en situación y/o condición y orientación sexual, con problemáticas y necesidades muy particulares, merecieron estrategias precisas para su atención en estos 4 años.
Recuperando la identidad samaria: Más que forma, fondo
Igualmente, para rescatar la identidad del samario no basta con forma sino fondo. El sentido de pertenencia en el Distrito de Santa Marta se ha traspapelado porque perdió la confianza en las instituciones y sus líderes.
Años aprovechándose del ciudadano por el mal uso del poder, corrupción y conductas sin valores ni principios han generado descontento y resentimientos profundos cuyas brechas solo se cierran desde el buen ejemplo, la humildad, el trabajo serio y resultados prontos. Cada uno de los habitantes de Santa Marta, debemos despojarnos de nuestros propios intereses y empezar a privilegiar los intereses de toda la ciudad.
Conclusión
El Plan de Desarrollo “Santa Marta 500+” presenta avances significativos en algunos aspectos, como la seguridad y las propuestas para iniciar la solución a la problemática del agua. Sin embargo, persisten vacíos importantes en áreas cruciales como la educación, la economía, el medio ambiente, atención a la población vulnerable y la planeación territorial. Se requiere un compromiso genuino y acciones concretas para abordar estos desafíos y lograr un desarrollo real y sostenible para Santa Marta.
Llamado a la acción
Es hora de que los ciudadanos de Santa Marta se unan y exijan a sus líderes un cambio verdadero. No podemos conformarnos con promesas vacías y proyectos inconclusos. Necesitamos un liderazgo honesto, transparente y comprometido con el bienestar de la ciudad.
Juntos podemos construir un futuro mejor para Santa Marta.
Notas:
- Este análisis se basa en la información disponible al público sobre el Plan de Desarrollo “Santa Marta 500+”.
- Un plan de desarrollo demanda un análisis profundo y completo que permita generar una visión detallada de acciones y propuestas que permita un seguimiento objetivo
- Se han expresado opiniones y valoraciones personales, siempre con el objetivo de contribuir a un debate constructivo sobre el futuro de la ciudad y limitadas por el racional tamaño de las piezas comunicacionales.
- Se invita a los lectores a realizar su propia lectura del Plan de Desarrollo y compartir sus comentarios y sugerencias.
¡Merecemos más oportunidades!



